domingo, 2 de octubre de 2011

Voy a comprarme unos zapatos

Después de un fin de semana extraño me doy cuenta de que mi desilusión del último post no tenía un único motivo, sino a una serie de cosas que habían ocurrido a mi alrededor durante la última semana ( una de ellas  muy gorda en el trabajo) y me habian llevado a sentirme tremendamente ridícula poniendo mi ilusión y mis ganas en cosas en las que luego me sentí decepcionada.

Ahí es donde la metáfora de los pies descalzos adquiere su importancia, hoy me doy cuenta de que no quiero llevar impermeable, que la ilusión, el optimismo y el "dejarse llevar" me sientan bien, pero que no puedo ir por el mundo sin zapatos, ¿y que son los zapatos?, la precaución.

¿Se puede tener ilusión, optimismo y a la vez ser cauto en nuestras emociones?.

No lo tengo claro, en mi vida la ilusión y las ganas siempre han sido como las anteojeras de los caballos, algo que me ha hecho mirar para delante sin mirar a los lados, centrarme solo en el objeto de mi ilusión.
No estoy hablando solo de relaciones, sino de todos aquellos aspectos de la vida en los que ponemos nuestra ilusión, amigos, trabajo, proyectos. Mi lado pasional me hace entregarme a las cosas, y sentirme feliz y orgullosa por ello.

Y después vienen las decepciones,  los impermeables, y los mecanismos de defensa que cada uno de inventa.

¿Donde esta la solución?

Por un lado la cautela, ilusionarse y apasionarse, pero no ciegamente, hay temas en los que sabemos que ponermos salir mal parados, sopesarlos y medir como nos implicamos en ello.
Por el otro asumir que dias como el de ayer forman parte del camino, y aunque cuando nos viene el chaparron encima no nos demos cuenta y solo queramos ponernos el impermeable y aislarnos de todo, cada chaparrón cuando cesa nos deja una lección que aprender.

Y aquí es donde se distingue a los valientes de los necios, los valientes aprenden la lección y continúan su camino, los necios solo lloran y cuando el chaparrón cesa vuelven a salir al mundo sin ninguna lección aprendida.

La lección que he aprendido yo del chaparrón es la cautela, no voy a dejar de poner ilusión en aquello que hago y creo que debo seguir haciendo, pero si voy a tener precaución y memoria histórica y no lanzarme a ciegas a ningún precipicio.
Y cuando llegue el próximo chaparrón , que sin duda llegará, volveré a sentirme mal y quizá vuelva a llorar, pero después me levantaré de nuevo, más viva y más sabia, entendiendo que el chaparrón es parte del camino, y asumirlo como parte de la vida hace que lo desmitifiquemos y le perdamos el miedo.

Por lo pronto, mañana lunes saldré a comprarme unos zapatos

10 comentarios:

Aguamarina dijo...

¡Bien dicho! Que sean de tacón alto y preciosos, para que te hagan sentir maravillosa mientras taconeas con fuerza por la fuerza y pisoteas los obstáculos (y desastres de armario por venir ;)

Lunática (R.) dijo...

Muajaja, y rojos, por fa :P
Ilusionate siempre que puedas, que es precioso; las lágrimas ya las tienes de partida...
un beso guapa :)

Onara dijo...

Pues yo prefiero las botas!!, no son muy femeninas pero vas pisando fuerte allá donde vayas! xDD

Sea cual sea el zapato que elijas, sigue ilusionándote y sigue viviendo con pasión... que ningún chaparrón te prive de ello!

Besote!!

Anónimo dijo...

Muy bien, puedes conseguir lo que quieras, te sobran facultades para ello, que nadie te lo impida. Ayer le decía a Cocci, si los zapatos que llevaba en una fiesta de amigas, eran unos “Manolos”, no creo que los que te quieras comprar sean esos, lo digo mayormente porque no resultaran muy cómodos si los usas para trabajar. Un abrazo.

fiona dijo...

Y a mí que me encanta ir descalza por la vida (literalmente...), jajaja

1besico!

Celia dijo...

Muy bien!!! ves como solo necesitabas un dia.

Coccinellidae. dijo...

Comprate unas botas de esas de astronauta, sí sí esas que llevan plomo, son las que he usado yo solo que tienen un inconveniente, a veces sin querer pisas a alguien y haces mucho daño...

Kobal dijo...

Sino aprendemos de esos chaparrones al final terminaremos calados hasta los huesos y con algo mas grave que un pequeño resfriado ;)

Mai Blanes dijo...

Eres una tía guay! Y al final todo te saldrá bien, no puede ser de otro modo (no acepto otra posibilidad,no).
Un beso

Merluca dijo...

Aguamarina,con mucho tacón y con pasos muy firmes!!!

Lunática, aunque no quiera, como ya dije el otro día la ilusión ya se ha apoderado de mi, solo que debo tener un poco de cautela, y aprender de los errores.

Onara, la pasión que llena mi vida me ha traído muchos disgustos, pero si hago balance, también me ha traído muchos cosas buenas que compensan el hecho de que exista en mi vida!!!

Españoleto, gracias por confiar en mis cualidades y decirme que puedo hacer lo que me proponga, es un subidón de autoestima!

Fiona, sentir la hierba verde de principios de primavera y la arena de playa bajo nuestros piensas forman parte de los grandes placeres de la vida, pero a veces es bueno calzarse para no cortarse con cristales....

Celia, un día y muchos mimos reales y virtuales...GRACIAS!

Coccinellidae, plomo?,para que por donde pisemos no vuelva a crecer la hierba como Atila?, es un poco drástico, no?,jajajajaja.

Kobal, exacto!, chaparrones tendremos siempre, de nuestra forma de afrontarlos depende que ocurran en vano o nos sirvan para crecer.

Lili...gracias!!!!, yo tampoco pienso aceptar otra posibilidad.

GRACIAS A TODOS POR VUESTROS ÁNIMOS ESTOS DÍAS!!, un montón de besos (os los repartís como queráis!)

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