jueves, 25 de agosto de 2011

En el pueblo

Si es que no hay nada como venirse al pueblo, yo llego y me siento una más, me mimetizo con el ambiente como si viviera aquí siempre y no corriera sangre urbanita por mis venas, saludar a todo el mundo por la calle, preguntarle a uno por los hijos, al otro por la hermana, sonreír a los forasteros para que vean lo majos que somos en mi pueblo.....¡vamos, como una más!.
Hombre que en el pueblo tambien hay gente que no soporto y ni saludo ni nada aunque nos conozcamos de siempre, pero son ¡las cosas del pueblo!,que aquí no te saludo porque no te aguanto pero si nos encontramos fuera del pueblo casi te doy hasta dos beso,¿Por que?,porque es de mi pueblo!,

Y es que aunque me moriría del asco viviendo todo el año en un pueblo,  la tranquila y apacible vida de los pueblos donde todo el mundo se conoce y todos se relacionan con todos tiene un punto de romanticismo que me encanta. Tengo una AMIGA que alguna vez me ha dicho que nunca me ha visto tan contenta como cuando estoy en mi pueblo

Hoy me he pasado el día entre mi casa y la de mi tío, que el hombre anda pachucho y le he hecho una visita, y ahí me ha tenido toda la tarde resolviendo sus dudas de esto del Internet.  Y lo mejor ha sido cuando ha venido el médico.

El médico es un amigo de mi padre que trabaja por las mañanas de médico y por las tardes...¡tiene un taller!, si si, un taller de coches, aquí, en el pueblo.

A mi me parece lo mejor, la última vez que fui a cambiarle las ruedas al coche me miro un lunar y me dijo "Mercula, esto tienes que mirartelo", allí mismo, entre sujeta este chisme y pásame la llave inglesa.
Lo de ir al taller y que salgas con las ruedas del coche cambiadas y un diagnostico médico solo pasa en mi pueblo.

Y hoy ha aparecido en casa de mi tío tal cual venia del taller, con mono y todo y allí le ha estado explicando todo tipo de cosas " de médicos", que yo lo miraba tan erudito, y con su mono, y no daba crédito.

Tengo que decir que a mi el hombre me cae genial y que confío plenamente en sus diagnósticos tanto para mi como para mi coche.

Después de la visita del medico-mecánico, hemos continuado con los temas del Internet, mi tío queria buscar una de esas cosas suyas del campo ( ¡a ver de que va a ser!, que mi tío es un hombre de campo, ¿no estaríais pensando que le estaba enseñando a entrar en el feisbuk?), el caso es que no encontrábamos lo que el necesitaba, el sr. google no estaba por la labor y a mi se me ha ocurrido que la única persona del mundo que podía saber donde encontrar aquello era Mi Colega.

(MiColega, antes conocido como El No-No, pero que últimamente ha pasado a ser mi colega porque eso es lo que parece que ahora somos, me llama, me pregunta que tal las vacaciones, me cuenta su vida, le cuento la mia, hablamos un rato,y hala, colegas de siempre, salvo por el pequeño detalle de que a veces hago desaparecer sujetadores en su casa).

Pues bien, he llamado a Mi colega, y ha tardado mil en contestarme, cuando ya estaba a punto de colgar una voz al otro lado del teléfono dice:
Hola,  no soy MiColega, es que se ha dejado el móvil aquí, soy su padre.
(Esto ya me lo había imaginado yo porque si me llega a decir que es su madre la mando pero ya, a hacerle una visita a mi medico-mecánico para que le mirase lo de la voz)

Muerta me he quedado, no sabia que decirle al hombre, porque si me pongo a explicarle que le diga que le ha llamado SuColega o La No-No, o...,o...,o a ver que narices le hubierais dicho vosotros!, así que he pensado que ya vería mi nombre en el móvil, le he dado las gracias al hombre y he colgado.

Menos mal que mi médico-mecánico ya se había ido que si llega a ver mi cara al colgar el teléfono me hace un diagnostico a mi también.

De repente me he sentido como cuando con 15 años salí con mi primer novio (novio de dar paseos e ir al burguer a merendar, eh!, que yo por entonces era muy decente,jejeje)  y claro como en el pleistoceno no había  móviles tenía que llamarlo a casa y me temblaban hasta las rodillas cuando cogía el teléfono algún otro miembro de su familia.

Que digo yo, el hombre podía haberlo dejado sonar y punto, ya vería MiColega la llamada después, pero no, el buen hombre ha querido dejar claro que su hijo, promiscuo es un rato, pero educado también y si no me respondía era porque en ese momento no estaba allí.

Resulta que Mi Colega, que también está en su pueblo, se había ido a dar un paseo, y claro a él el momento padre le ha parecido de lo mas gracioso.

Al final con todas estas cosas he pasado una tarde divertida, cosa que necesitaba porque me noto inquieta, la vuelta al trabajo me asusta cada vez más y me estoy poniendo de lo más melancólica.

Pero de momento aquí sigo, en el pueblo....

5 comentarios:

L dijo...

Me encanta que cuando te cruzas con alguien de tu pueblo fuera de el, lo saludas aunque te caiga mal...por qué? porque es del pueblo!!!

Disfruta!

Anónimo dijo...

En los pueblos pasa eso, es un ambiente de relax y tranquilidad aunque luego si pasaras todo el año tee morirías de asco. Relájate y disfruta, besos!

NIKITA dijo...

Yo no soporto ir al pueblo de mis padres! Desde pequeña sentía que me juzgaban y condenaban sin juicio previo! Y creo que mentalmente fui creando una animadversión a ese lugar y solo voy lo estrictamente necesario!

Lrenita7 dijo...

Oye, pues cómo mola tu pueblo! con internet y todo ! jaja
el pueblo de mi madre al que voy a veces de vacaciones en verano, a penas llega si quiera cobertura! jajajaj
A mi también me gusta estar en ese pueblo, con amigos (más bien conocidos xD), mis primas, mis tíos.. todos! lo paso verdaderamente bien :)

Tu no te asustes del trabajo! tu piensa que será rutina, ya te acostumbrarás a todo de nuevo! mientras tanto, disfruta de tus vacacioncitas en el pueblo, que te sentarán muy bien :)

Un beso!

Merluca dijo...

L, la verdad es que a mi me parece ser "muy de pueblo", lo de saludarnos fuera cuando aqui ni nos miramos,pero reconozco que al final yo tambien lo hago,jeje.
Diosa, sin duda me moriria, cuando vengo un algun finde en invierno y no ves a nadie por la calle..es muy triste!.
Nikita, en el mio lo de juzgar se les da fenomenal, pero ¿que van a hacer?, los inviernos son muy duros, y a falta de vida propia se entretienen hablando de la de los demás.
Paint, lo que me da miedo de volver al curro, noes el trabajo en si, es que alli..TODO me va a recordar a él...
besos a todas!

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