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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Una mujer viajando SOLA por carretera y por la vida

He estado fuera este puente.
He ido a ver a una amiga que vive a 350 Km de mi casa.

Estoy acostumbrada a conducir, lo hago cada día, sola,  vivo a 90 km del lugar donde trabajo y mi querido coche y yo estamos a punto de cumplir los 90.000 juntos, eso hace que me sienta segura al volante, no mejor ni peor conductora, pero si segura de mi misma, aunque con plena consciencia de los riesgos que la carretera tiene.

Dicho esto os cuento que la noche antes de salir de viaje asistí a una cena familiar en la que no una ni dos ni tres personas me aconsejaron presionaron para que no viajara sola. ¡Por favor!, ¡ que lo hago todos los días a las 7 de la mañana!.
Pero daba igual, ellos/as erre que erre con que me fuera en bus o en tren ( el viaje se convertiría en 7 horas de viaje y dos trasbordos), o simplemente no fuera, así de sencillo.

Mi indignación iba subiendo a medida que avanzaba la velada, y para los postres ya no podía más, estaba hasta el gorro de que padres, tíos, primos y demás familia se sintieran con derecho a decirme lo que debía hacer, así que con la excusa de hacer la maleta me largué de allí, dejando tras de mi la estela de "esta niña caprichosa y sus excentricidades" (¡Por favor!, una mujer sola conduciendo...¡que alguien llame a la policía!).

Y lo peor es que me consta que todos confiaban en mi buen hacer al volante, ninguno ponía en duda mis cualidades, pero les daba pánico que quisiera viajar sola.

De camino a casa mientras se me pasaba la indignación no pude menos de hacerme la pregunta, ¿Si alguno de mis primOs hubiera estado en mi situación hubiese sido tema de conversación durante la cena?, decididamente la respuesta es NO, si fuera un hombre el que pensará salir de viaje el día siguiente hubiera tenido que escuchar las típicas recomendaciones de precaución al volante, pero nada más, todos hubieran entendido que un chico de 31 años se fuera solo de fin de semana a ver a un amigo.

Y lo que es muchísimo peor, si en lugar de sola hubiera tenido que hacer los mismos kilómetros acompañada de un novio o algo parecido a todo el mundo también le hubiera parecido estupendo.

Con la resignación de saber que pertenezco a una familia de costumbres machistas incorregibles y que tengo tras de mi el peso de ser la pequeña me fui de puente.

Ayer al volver me ocurrió algo, nada más salir de allí hice una llamada ( con el manos libres) que me descolocó y me inundó de unas ganas enormes de llorar, sentí deseos de parar el coche y llorar durante un rato, pero entonces me di cuenta de que no serviría de nada, de que tarde o temprano tendría que seguir mi camino con pena o sin ella.

Y me di cuenta de que esa autovía era como la vida, estas en el camino y a veces sientes deseos de parar para descansar, llorar o desconectar un rato y olvidarte de que todo existe, pero sabes que no te puedes quedar en un área de servicio para siempre, que tarde o temprano tendrás que reanudar el viaje y que aunque descansar es necesario, alargar los descansos o quedarnos demasiado tiempo parados solamente ralentiza el viaje, y hace que se nos haga más pesado continuar avanzando hacia nuestro destino.

 ¿Cual es el destino?, el que tú elijas, el que tú vayas marcando, porque en la vida el único navegador que marca el camino somos nosotros mismos, en una combinación entre la razón y el corazón, y cuando nos equivocamos tenemos que hacer un cambio de sentido y recalcular la ruta

Ayer volviendo del puente descubrí que estaba viajando SOLA, por carretera y por la vida, y que la misma fortaleza que tengo para recorrer km por carretera la debo aplicar a los que recorro en mi propia vida.

De momento miro atrás y mi coche, mi vida y yo llevamos ya mucho camino recorrido juntos, y me siento muy orgullosa de él.

martes, 20 de septiembre de 2011

Tengo 31 años y un padre que no lo tiene claro

Tengo 31 años y un carácter un poco peculiar, soy apasionada, y eso me gusta, pero cuando me cabreo también le pongo mucha pasión y claro, acabo como acabo.

Tengo 31 años y un padre que me verá siempre como su niña, que esto es muy bonito a veces pero terriblemente asfixiante otras.

Tengo 31 años y el mismo carácter que mi padre, lo que ha acarreado durante toda mi vida terroríficas discusiones con mi progenitor, llenas de dramatismo y dolor.

Tengo 31 años y hace tiempo decidí que perder los nervios en una discusión con él, o intentar quedar siempre por encima no me iba a llevar a nada.

Tengo 31 años y hace tiempo comprendí que los padres no cambian, que se les quiere como son y se aprende a sopesar sus virtudes con sus defectos y quererlos con ambos.

Tengo 31 años y un padre (y una madre también , pero de otra manera) que lee mi edad al revés, y quiere creer creé que sigo teniendo 13.

Tengo 31 años y jamás en mi vida he tenido una conversación madura con mi padre sobre mi vida en la que sin estar de acuerdo hayamos sido capaces de hablar sin terminar gritándonos.

Tengo 31 años, y hoy ha sido ese primer día en el que he hablado con mi padre, hemos expuesto nuestra opinión, hemos visto que no estábamos de acuerdo, pero he dejado claras mi intenciones de marcar yo el rumbo de mi vida, y por primera vez no nos hemos gritado ni  hemos hecho un drama de ello.

Tengo 31 años y tengo clarísimo que acabaremos discutiendo mucho sobre este tema, pero hoy me he quedado tranquila.

Tengo 31 años y hace días abrí una puerta que hoy he cerrado para siempre, pero detrás de mi!!

Tengo 31 años, y esto que me ha ocurrido solo se lo he contado a mi mejor amiga y me he dado cuenta de que si soy especial para mucha gente, porque aunque me siga faltando esa figura "especial", el hueco que deja esta muy lleno amor, de otro tipo, pero amor al fin y al cabo.

Tengo 31 años y hoy me voy a la cama con una sonrisa en la cara y una gran emoción, ilusión y  satisfación conmigo misma.

viernes, 2 de septiembre de 2011

¡No me salves!

Sigo con mi fiebre,  y de momento sigo sin verme crecer...

Hoy me he dado cuenta de que llevaba toda la vida esperando que alguien me salvara.

¿De que?, no lo se, de mi misma, de la soledad, de situaciones toxicas e inevitables en mi vida...

Primero me salvo primergrannovio, y no porque fuera ningún héroe , ni tuviera una personalidad arrolladora, sino porque permanecía fiel y leal a mi lado, y para alguien cuyo mayor temor era la soledad, la compañía leal era la mejor salvación.

Después llego mi Ex, y a su manera también me salvo, me salvo de la costumbre, de la rutina, del quedarnos parados al borde del camino, me salvo del miedo a vivir la vida de otros.

Después me he quedé sola, y descubrí que no necesitaba que ningún hombre me salvara, que me tenia a mi misma y con eso me bastaba.
Pero sin saberlo he buscado otras salvaciones, otras fuentes de protección, que por ser mas reales pensaba que eran menos tóxicas, y me he sentido niña de nuevo y me ha gustado sentirme protegida y en calma.

Pero de nuevo esa salvación se escapa, se esfuma, y acarrea consigo un precio que no estoy dispuesta a pagar.

Y es hoy, en medio de esta fiebre cuando me doy cuenta de que el error no está en que nadie me salve, ni en sentirme bien al sentirme protegida, el verdadero fallo del sistema se produce cuando necesito que eso ocurra.

Durante estos meses he descubierto que no necesito a mi lado a un hombre para estar feliz, que no necesito estar siempre con gente para estar a gusto, la lección que esta fiebre viene a darme es que tampoco necesito a mi familia.
Les quiero y está bien sentirles cerca, pero necesitar no es bueno,  porque eso te hace depender, y la dependencia es el camino mas corto hacia la aniquilación de nuestro verdadero yo.

Porque las personas, todas, somos humanas, y por tanto imperfectas, y nos defraudamos unos a otros siempre, y la única forma de no sentirse defraudado es no necesitar a nadie, querer si, siempre, con imperfecciones y defectos, pero no necesitar, entender que por encima de todo estamos nosotros mismos.

Hay una abismo entre querer algo y necesitarlo, yo quiero a mis amigos, a mi familia, y algún día supongo que volveré a querer a una pareja, pero el peligro esta en sentir que necesitamos de los demás para estar bien con nosotros mismos.

Quizá  acabo de lanzar un discurso demasiado ególatra, nada más lejos de mi intención, soy un ser social que disfruta compartiendo su vida con otros, amando y dejándose amar de todas las maneras.

Pero hoy por hoy en mi vida, la única persona que quiero que me salve, me proteja y la única a la que quiero necesitar es a la que esta noche se acostara sobre mi almohada y se arropará con mi edredón, que ya comienza a hacer frío.....

miércoles, 31 de agosto de 2011

El Iphone y la Guardia Civil

El de hoy estaba siendo un estupendo día como todos los que llevo en el pueblo, de sol, piscina, siesta, lectura, baño de espuma y poco más.

Cuando me disponía a cenar y sacar de paseo a los perros suena el telefono, mi tía, que acaba de atropellar a un jabalí con el coche, ella esta bien, el coche regular, el jabalí se ha dado a la fuga.

Voy a buscarla, llamamos a la Guardia Civil de mi pueblo, y llegan ellos, raudos, veloces y dispuestos, la verdad.

Nos explican Me explican porque mi tia por costumbre no se calla nunca y hoy no dejaba ni hablar al pobre agente de la benemérita lo que tenemos que hacer con el seguro.

Buscan al jabalí por la cuneta, por los alrededores, pero nada, ha sido una fuga en toda regla, ni farruquito vamos...

En esto que uno le dice al otro

Manolo (nombre ficticio de Guardia Civil inventado para proteger su intimidad) , vamos a hacer las fotos.¿Tienes tú cámara?
No, yo no tengo.
Anda pues mi móvil es malo y no tiene flash (si era malo, y no, no creo que tuviera flash)

Les miro, y con voz entre simpática y de cachondeo les suelto:


Hombre, siqueréis las hago yo, que tengo el Iphone aquí.
Ah, pues vale, fenomenal. Manolo, ve alumbrándola y diciéndole lo que tiene que sacar.

Os juro que yo hice mi ofrecimiento de coña, pensando que me iban a decir que no, o como mucho que iban a usar ellos mi iphone para sacar las fotos y luego enviarselas por algun sistema megaultramoderno de Guardia Civil, pero no, no fue así.

ahí me tenéis tirada por el suelo a lo CSI con Manolo y su compañero, buscando restos de pelo de jabalí y sacando las fotos del siniestro, eso si, yo me lo he tomado con gracia y nos hemos echado todos unas risas.

Todos menos mi tía, mi tía seguía a lo suyo, hablando, no se muy bien con quien (estábamos solos en mitad de una carretera comarcal), quizá con el espitiru del jabalí que nadie ha encontrado aún.

Y claro, ¿como nos mandas las fotos para el informe?, porque, ¿Tú no estas en el pueblo no?
 (Cachis!, ya me han pillado que soy "forastera", y no, no tienen un sistema megaultramoderno de Guardia Civil para enviarse las fotos)
Si, si que estoy mañana te las llevo al cuartelillo si quieres.
Ah, vale ¡fenomenal!.

Que dura es la vida de la Guardia Civil en el medio rural, me han dado tanta pena que me dan ganas de llevarles mañana una cámara vieja que tengo por casa.

Es que lo de atropellar a un jabalí, llamar a la Guardia Civil para que haga el informe y terminar haciendo tu las fotos del atestado porque ellos no tienen medios es muy fuerte.

Llego a casa, se lo cuento a mi progenitora y me suelta: ¿Pues podrían pagarte por el trabajo?.

¡Esa es mi madre!

martes, 30 de agosto de 2011

Hoy he abierto una puerta

Hoy han pasado muchas cosas.

Hoy me he levantado tan tarde que me avergüenza confesarlo.

Hoy he tomado el sol.

Hoy he devorado un libro.

Hoy he recibido la visita de una amiga que se ha hecho 70 Km para charlar un rato, y para desahogarse de las quejas de su novio al que quiere y adora pero a la vez no soporta (¿Cuando entenderé yo a las mujeres?)

Hoy he tenido un amago de discusión con mi Únicoyverdadero (unico y verdadero hombre de mi vida= mi padre, ¿Quien si no?), que se ha quedado solo en eso porque con los años descubres que las discusiones tontas y el quedar por encima en cosas que no van a cambiar nunca, no llevan más que a la infelicidad y al dolor de todos.

Hoy he leído blogs, he descubierto alguno nuevo y he reencontrado uno que creí perdido.

Hoy me ha llamado Mi Colega, porque después de un finde sin vernos el lunes es su día de llamada, no vaya a ser que me olvide de él. Confieso que aunque esperadísima me ha alegrado su llamada, y me he reido mucho charlando con él.

Hoy he visitado a mi tío y le he visto mejor y eso me ha alegrado mucho.

Pero hoy, al fin, con un gran temblor en las piernas y la voz entrecortada, he comenzado algo que llevaba tiempo sabiendo que debía hacer y no acababa de lanzarme a ello.

Aun no quiero contar más, porque no se por donde va a salir, ni siquiera si sera bueno o me tocará llorar, pero creo que he abierto al fin una puerta que ya no voy a poder cerrar, y eso me asusta muchísimo pero también me emociona como hace tiempo que nada conseguía emocionarme.

jueves, 25 de agosto de 2011

En el pueblo

Si es que no hay nada como venirse al pueblo, yo llego y me siento una más, me mimetizo con el ambiente como si viviera aquí siempre y no corriera sangre urbanita por mis venas, saludar a todo el mundo por la calle, preguntarle a uno por los hijos, al otro por la hermana, sonreír a los forasteros para que vean lo majos que somos en mi pueblo.....¡vamos, como una más!.
Hombre que en el pueblo tambien hay gente que no soporto y ni saludo ni nada aunque nos conozcamos de siempre, pero son ¡las cosas del pueblo!,que aquí no te saludo porque no te aguanto pero si nos encontramos fuera del pueblo casi te doy hasta dos beso,¿Por que?,porque es de mi pueblo!,

Y es que aunque me moriría del asco viviendo todo el año en un pueblo,  la tranquila y apacible vida de los pueblos donde todo el mundo se conoce y todos se relacionan con todos tiene un punto de romanticismo que me encanta. Tengo una AMIGA que alguna vez me ha dicho que nunca me ha visto tan contenta como cuando estoy en mi pueblo

Hoy me he pasado el día entre mi casa y la de mi tío, que el hombre anda pachucho y le he hecho una visita, y ahí me ha tenido toda la tarde resolviendo sus dudas de esto del Internet.  Y lo mejor ha sido cuando ha venido el médico.

El médico es un amigo de mi padre que trabaja por las mañanas de médico y por las tardes...¡tiene un taller!, si si, un taller de coches, aquí, en el pueblo.

A mi me parece lo mejor, la última vez que fui a cambiarle las ruedas al coche me miro un lunar y me dijo "Mercula, esto tienes que mirartelo", allí mismo, entre sujeta este chisme y pásame la llave inglesa.
Lo de ir al taller y que salgas con las ruedas del coche cambiadas y un diagnostico médico solo pasa en mi pueblo.

Y hoy ha aparecido en casa de mi tío tal cual venia del taller, con mono y todo y allí le ha estado explicando todo tipo de cosas " de médicos", que yo lo miraba tan erudito, y con su mono, y no daba crédito.

Tengo que decir que a mi el hombre me cae genial y que confío plenamente en sus diagnósticos tanto para mi como para mi coche.

Después de la visita del medico-mecánico, hemos continuado con los temas del Internet, mi tío queria buscar una de esas cosas suyas del campo ( ¡a ver de que va a ser!, que mi tío es un hombre de campo, ¿no estaríais pensando que le estaba enseñando a entrar en el feisbuk?), el caso es que no encontrábamos lo que el necesitaba, el sr. google no estaba por la labor y a mi se me ha ocurrido que la única persona del mundo que podía saber donde encontrar aquello era Mi Colega.

(MiColega, antes conocido como El No-No, pero que últimamente ha pasado a ser mi colega porque eso es lo que parece que ahora somos, me llama, me pregunta que tal las vacaciones, me cuenta su vida, le cuento la mia, hablamos un rato,y hala, colegas de siempre, salvo por el pequeño detalle de que a veces hago desaparecer sujetadores en su casa).

Pues bien, he llamado a Mi colega, y ha tardado mil en contestarme, cuando ya estaba a punto de colgar una voz al otro lado del teléfono dice:
Hola,  no soy MiColega, es que se ha dejado el móvil aquí, soy su padre.
(Esto ya me lo había imaginado yo porque si me llega a decir que es su madre la mando pero ya, a hacerle una visita a mi medico-mecánico para que le mirase lo de la voz)

Muerta me he quedado, no sabia que decirle al hombre, porque si me pongo a explicarle que le diga que le ha llamado SuColega o La No-No, o...,o...,o a ver que narices le hubierais dicho vosotros!, así que he pensado que ya vería mi nombre en el móvil, le he dado las gracias al hombre y he colgado.

Menos mal que mi médico-mecánico ya se había ido que si llega a ver mi cara al colgar el teléfono me hace un diagnostico a mi también.

De repente me he sentido como cuando con 15 años salí con mi primer novio (novio de dar paseos e ir al burguer a merendar, eh!, que yo por entonces era muy decente,jejeje)  y claro como en el pleistoceno no había  móviles tenía que llamarlo a casa y me temblaban hasta las rodillas cuando cogía el teléfono algún otro miembro de su familia.

Que digo yo, el hombre podía haberlo dejado sonar y punto, ya vería MiColega la llamada después, pero no, el buen hombre ha querido dejar claro que su hijo, promiscuo es un rato, pero educado también y si no me respondía era porque en ese momento no estaba allí.

Resulta que Mi Colega, que también está en su pueblo, se había ido a dar un paseo, y claro a él el momento padre le ha parecido de lo mas gracioso.

Al final con todas estas cosas he pasado una tarde divertida, cosa que necesitaba porque me noto inquieta, la vuelta al trabajo me asusta cada vez más y me estoy poniendo de lo más melancólica.

Pero de momento aquí sigo, en el pueblo....