miércoles, 7 de septiembre de 2011

El día que superé mi escolionofobia

Ando liada.
Lo notareis porque ya no escribo a diario,no contesto de inmediato a todos los comentarios y casi no tengo tiempo para pasarme por vuestros blog y dejaros algún recadito.
Pero es lo que tiene la vuelta al curro, que dejas de tener libres las 24 horas del día...

Tan liada he estado que no me he dado cuenta de la fecha del día que ya termina, 6 de Septiembre, hoy se han cumplido dos meses desde que comencé el camino hacia mi felicidad.

En estos dos meses han pasado muchas cosas, la principal de ellas es que he descubierto que la felicidad que busco no es un fin sino un medio, no camino hacia ella, sino que al caminar la encuentro a cada paso, al doblar una esquina o cruzar una calle.

El Lunes al volver al trabajo me sentí mejor de lo que había estado nunca en él, me sentí libre, feliz, alegre, sin nostalgias ni temores, con unas ganas enormes de trabajar, con muchas ideas e ilusiones renovadas (Si, me gusta mi trabajo, es una de mis múltiples rarezas)

Lo pensé durante un rato (el tiempo que tardé en fumar un cigarro) y me di cuenta de que lo mejor que me podía haber pasado para espantar fantasmas, nostalgias y temores de mi vida, fue que el Viernes durante 3 minutos mi corazón dejara de latir.

Todo psicologo sabe que la mejor forma de superar un miedo es enfrentarse a él, con unas pautas y poco a poco, pero ese es el fin que persiguen en sus terapias, el aracnofóbico tendrá que ver una araña en algún momento, el que tiene fobia a volar acabará comprando un billete de avión, y al que le den miedo los ascensores terminara subiendo al último piso de un rascacielos sin dejarse el corazón por las escaleras. Es lo que se llama terapia de choque.

Durante los días previos a mi vuelta al trabajo, y con ella a los lugares comunes, temía que toda la nostalgia que no he tenido este verano me llegara de golpe me envolviera y no me dejara seguir avanzando.
De hecho así fue, durante los escasos 40 minutos que pasaron desde que llegué al trabajo hasta que apareció él estuve triste y melancólica, con el peso en el corazón de los recuerdos que nos invaden.

Sin embargo, el hecho de que apareciera, de golpe, el hecho de tener que verle cuando no esperar volver a verle nunca, el hecho de tener que mantener el tipo delante de tanta gente y seguir como si nada pasase, fue sin duda una terapia de choque, de excesivo choque, pero terapia al fin y al cabo.

Después de aquello, ¿Como va a dolerme que una silla me recuerde a él si he tenido que recuperarme del dolor de que apareciera de repente en mi día y en mi vida cuando lo imaginaba lejos de ambas?.

No se como explicarlo, pero lo cierto es que desde que le vi, desde que le volví a llorar, me siento mejor, salir adelante también de esto me hace sentirme más fuerte y segura de mi misma.

En definitiva, me hace sentirme aun más lejos de él.

13 comentarios:

Lunática (R.) dijo...

Terapia de choque, me encanta. Lo mejor para dejar atrás todo lo innecesario :D
Por cierto, muchas veces voy a comentarte pero me enrollo escribiendo, se me pira la pinza y luego pienso "Nah, no le doy a publicar que para qué quiere esta que le cuente yo mi vida", pero que sepas que te leo a diario, o en su defecto, a menudo :D
un beso

Emilio Manuel dijo...

Superar una prueba o un problema por uno mismo es una de las grandes satisfacciones del ser humano, enhorabuena por ello.

Saludos

Doctora Anchoa dijo...

Me gusta eso que has dicho, de que la felicidad no es una meta al final de un largo camino, sino que es el mismo camino el que te la da. Totalmente de acuerdo contigo. Me alegro de verte mucho más recuperada, ánimo y a seguir adelante.

Anónimo dijo...

La terapia de choque es dura, pero funciona, una colorada, en vez de ciento amarillas. Eso es lo mejor. Animo, te veo mucho mejor y me alegro.

marian dijo...

así de clrito, cuando vuelvas a verle a lo mejor estas preparada para alegrarte de que ya no esté.
un saludo
marian

Celia dijo...

Hola! he llegado a tu blog de casualidad y para entender esta entrada , me lo he leido entero.
Me ha servido para aprender cosas de ti que debo poner en practica.
Ahora estoy deseando comenzar a leer post de que te quitas el impermeable del todo! ;-)

Aguamarina dijo...

¡Bien! Me gusta esa distancia.

Como solo han pasado dos meses, con toda la sinceridad del mundo te cuento que esto es como una montaña rusa. Hoy te encuentras fuerte y con ganas, pasado mañana estarás por los suelos y al otro te levantarás de nuevo.

Estas cosas son así, pero aquí nos tienes para acompañarte en el viaje :)
Un beso y ADELANTE.

Lrenita7 dijo...

Quizás deba hacer yo también lo mismo, pero no creo que me sirviera de mucho..
La terapia que me serviría tendría que ser como la tuya, encontrármelo de sorpresa y no pre-planeado todo :/
Algún día ocurrirá, no vivimos tan lejos.. es una ciudad muy pequeña.

Un beso y sigue así! mucho ánimo ^^

Mai Blanes dijo...

Ole, Merluca! Eres una chica fuerte, y si vuelves a caer en otro bajoncillo, fijo que volverás a subir!
Tú vales mucho, nena!
Un beso fuerte!

Fiebre dijo...

Llorar es una gran terapia.
Te lo dice una que a veces mataría por llorar y no puede.He de buscar alguna peli "sueltamocos" etc.

Y sí, entiendo perfectamente tu razonamiento. Soy partidaria de "coger el toro por los cuernos" y continuar con tu vida.

Terapia de choque...me ha gustado!

Merluca dijo...

Lunatica, comenta todo lo que quieras, largo, corto o como te de le gana, te aseguro que "esta" esta encantada de leerte!!

Emilio,la satisfacción que se siente al ser capaz de superar algo es muy grande la verdad.

Doctora, Lo de que la felicidad es el camino es una de las muchas cosas que he ido aprendiendo estos meses, al escribir el blog e ir contando cada día mi vida me doy cuenta que aun con paradas cardíacas....me gusta!!!

Apple, La terapia de choque es buena, yo pensaba que lo mejor era no verlo nunca más, pero ahora me doy cuenta de que eso en parte era huir, así me siento mejor,más fuerte.

Marian, aunque a veces le eche de menos desde el 6 de Julio me alegro de que ya no este, me siento más feliz, más tranquila, más yo!

Celia, bienvenida!!, me encanta que te leas mi blog entero, a veces cuando escribo pienso que los que no me leen desde el principio no se deben enterar de nada,jejeje.
Lo de quitarme el impermeable va más lento, aunque confieso que me empiezan a entrar ganas. No se si de mi podrás aprender mucho, lo principal desde luego es a levantarme cada vez que me caigo...animo!

Aguamerina, lo cierto es que este invierno ya pase por todas las fases que dices cuando estuvimos 6 meses separados, ahora todo es distinto, ahora le siento mucho más lejos desde el principio, y sobretodo me siento menos enamorada, porque me desencante estando aun con él, aunque a veces le eche de menos pensar en mi vida con él me da angustia, me deja sin aire...

Paint, de momento lo mejor para ti es la distancia, tu sigues enamorada de él, y solo el tiempo y la distancia te harán sentir mejor...animo!!!

Lili, gracias por tus palabras, si que soy fuerte, al menos lo intento!!!, seguro que habrá mas bajones en mi vida, pero me levantaré de ellos tambien!!

Fiebre, yo para llorar no tengo problema, lloro hasta con el telediario, pero es cierto que en esta ruptura casi no he llorado, creo que es porque en parte sentía que ya había derramado muchísimas lagrimas por el en la anterior ruptura.

Gracias a todos por leerme y comentar.

Un beso a cada uno!!

Loretta M. dijo...

Hola! Acabo de conocer tu blog y me encanta! Parece que tenemos muchas cosas en común. Me hago miembro para seguir de cerca todas tus reflexiones. Te dejo mi blog por si os animáis a echarle un vistazo. Un besito! http://manualdeestilochq.blogspot.com/

Merluca dijo...

Loretta. bienvenida, que ilusión cuando alguien escribe en una entrada de hace ya tiempo....
Me alegra que te pases y que te quedes....y a verte ahora mismo!!

Un beso!

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