Muchos de los que vagamos por estos mundos bloggeros de Dios, comenzamos por lo mismo: una ruptura amorosa, o una decepción del corazón.
Por esto, todos hemos escrito mucho, leido más y comentado miles de veces sobre las virtudes y defectos de las distintas formas de relaciones de pareja.
Sin embargo hay un tipo de relación que da vueltas en mi cabeza desde hace semanas y no acabo de encontrar la solución: LAS RELACIONES TÓXICAS.
Son esas relaciones que no nos permiten ser nosotros mismos,esas relaciones en las que nos sentimos asfixiados, ahogados, y nos hacen perder la capacidad para hacer y decir las cosas que realmente pensamos, para sentirnos a gusto en nuestra piel.
Las relaciones tóxicas no son solo las de pareja, hay relaciones de este tipo en el trabajo, en cualquier grupo de amigos, en las familias.
Cuando una relación de pareja es tóxica, ya sabemos lo que toca, asumir que ese no es nuestro lugar, sufrir como tontos, y seguir hacia delante.
Las relaciones de amistad tóxica suelen darse entre los que siguen manteniendo rolles adolescentes en sus relaciones adultas, son aquellas en las que predomina la adoración, la admiración ciega y la imposición de criterios, estas relaciones también suelen ser fáciles de descubrir, y fáciles de terminar.
En el trabajo la relación toxica por antonomasia es la que tenemos con nuestro jefe, nos puede parecer que está cometiendo los errores más evidentes del mundo, pero su opinión es la que cuenta, y no nos queda más remedio que acatar las ordenes y cumplir con el trabajo.
Existen, en mi opinión dos tipos de relaciones toxicas que son las mas complicadas de llevar:
Por un lado están aquellas que pese a ser tóxicas no nos hacen sentir mal, al contrario, generalmente nos reconfortan, y nos hacen sentir queridos y protegidos, sin darnos cuenta de que a la larga estamos dependiendo de esa protección que viene de fuera, sin buscar en nosotros mismos esos pilares de seguridad.
Por el otro, están aquellas relaciones toxicas (lo siento chicas, pero estas se dan generalmente entre mujeres) en las que hay un altísimo componente de envidia por una de las partes, y la parte que envidia se dedica sutilmente ( y a veces de manera no tan sutil) a machacar a la otra persona.
Este tipo de personas suelen ser las que cuando te ocurren desgracias rápidamente se prestan a ayudarte y animarte, prestándote su hombro, y generando en ti un altísimo sentimiento de empatia.
Pero cuando te ocurren cosas buenas, o simplemente cosas que ellas ansían tener, te machacan, ridiculizándote o haciéndote cuestionar toda tu vida.
La toxicidad de estas relaciones radica en que debido a la empatia que generas en los malos momentos, te resulta muy difícil cortar la relación y entras en una horrible espiral, por un lado quieres compartir con esa persona tus cosas, pero por el otro cuando más sincera y vulnerable te muestras más duro recibes el golpe.
En mi vida he tenido y tengo relaciones tóxicas, en el próximo post os cuento en que consisten, pero en este os pediría vuestra opinión.
¿ Tenéis o habéis tenido relaciones tóxicas?,¿Cómo las afrontáis?, ¿Os perece que las relaciones que he descrito lo son?, ¿Conoceis más tipos?,¿Qué es lo peor que tiene una relación tóxica?.
Mostrando entradas con la etiqueta Relaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relaciones. Mostrar todas las entradas
viernes, 25 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
Me solté la rienda
Estos días de silencio me han servido para hacer balance.
Desde que comencé este blog a principios de Julio, he vivido una montaña rusa.
Durante los primeros meses, los de verano, todo fue un ascenso, con dificultades y alguna pena, pero sentía que ascendía a cada paso, que avanzaba cada día y que crecía.
Desde finales de Septiembre, comencé el descenso, los problemas del trabajo me agobiaron, los conflictos familiares me tocaron demasiado, los desaires de alguien de mi entorno me agotaron, y la aparición de mi ex me desestructuró.
Como consecuencia de todo este descenso un día me paré.
Durante estas últimas semanas la palabra que ha regido mi vida es CONTROL.
He intentado controlar mis decepciones en el trabajo para no hundirme, he controlado mis impulsos para que los conflictos no me afectaran demasiado, he controlado lo que era capaz de sufrir por aquellos que se empeñaban en darme tortazos, y en mi cruzada por querer hacer las cosas bien y evitarme daños he controlado también el puntito de ilusión que había en mi vida.
Pues bien señores, la última semana, por primera vez en mucho tiempo HE PERDIDO EL CONTROL!, me he soltado la rienda y me he dejado llevar, hasta descubrir en mí esa absurda sensación de euforia.
Y me he reconciliado con ella, sin más pretensiones, sin más metas ni caminos, solo alegría y emoción.
He soltado la rienda en algo con principio y con final, pero que me ha llevado a dibujar en mi cara esa sonrisa que no sabes de donde viene ni qué hace ahí.
Y la verdad, me ha sentado muy bien, he vuelto a volar por encima de mi ombligo y me he olvidado de todos los problemas que otrora me abrumaban.
He descubierto que volar por encima de una misma es maravilloso porque cuando vuelves al suelo, aun tienes en tu retina la imagen que has visto desde el cielo.....y una cosa es cierta, desde el cielo ¡todo se ve más pequeño!.
Pero lo más importante es que volar me ha recordado lo genial que es batir las alas.
Y hoy, cuando aterrizo de nuevo en mi suelo y en mi vida, me doy cuenta de que mi locura transitoria me traerá algún duelo, pero la verdad, prefiero el dolor por añorar algo, que el insoportable dolor de tener que controlar lo que sientes a cada paso.
Desde que comencé este blog a principios de Julio, he vivido una montaña rusa.
Durante los primeros meses, los de verano, todo fue un ascenso, con dificultades y alguna pena, pero sentía que ascendía a cada paso, que avanzaba cada día y que crecía.
Desde finales de Septiembre, comencé el descenso, los problemas del trabajo me agobiaron, los conflictos familiares me tocaron demasiado, los desaires de alguien de mi entorno me agotaron, y la aparición de mi ex me desestructuró.
Como consecuencia de todo este descenso un día me paré.
Durante estas últimas semanas la palabra que ha regido mi vida es CONTROL.
He intentado controlar mis decepciones en el trabajo para no hundirme, he controlado mis impulsos para que los conflictos no me afectaran demasiado, he controlado lo que era capaz de sufrir por aquellos que se empeñaban en darme tortazos, y en mi cruzada por querer hacer las cosas bien y evitarme daños he controlado también el puntito de ilusión que había en mi vida.
Pues bien señores, la última semana, por primera vez en mucho tiempo HE PERDIDO EL CONTROL!, me he soltado la rienda y me he dejado llevar, hasta descubrir en mí esa absurda sensación de euforia.
Y me he reconciliado con ella, sin más pretensiones, sin más metas ni caminos, solo alegría y emoción.
He soltado la rienda en algo con principio y con final, pero que me ha llevado a dibujar en mi cara esa sonrisa que no sabes de donde viene ni qué hace ahí.
Y la verdad, me ha sentado muy bien, he vuelto a volar por encima de mi ombligo y me he olvidado de todos los problemas que otrora me abrumaban.
He descubierto que volar por encima de una misma es maravilloso porque cuando vuelves al suelo, aun tienes en tu retina la imagen que has visto desde el cielo.....y una cosa es cierta, desde el cielo ¡todo se ve más pequeño!.
Pero lo más importante es que volar me ha recordado lo genial que es batir las alas.
Y hoy, cuando aterrizo de nuevo en mi suelo y en mi vida, me doy cuenta de que mi locura transitoria me traerá algún duelo, pero la verdad, prefiero el dolor por añorar algo, que el insoportable dolor de tener que controlar lo que sientes a cada paso.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Un año en coma
El otro día Mi colega me dijo, "Imagina que has estado en coma el último año, ¿Qué es lo que más te sorprendería al despertar?"
Él se refería a la actualidad del mundo, pero yo lo lleve al terreno personal, y nos pusimos a hablar de como habian cambiado o no nuestras vidas en el último año, es curioso que entre esos cambios los dos nos mencionamos. Le anuncié que acababa de darme tema para una entrada de mi blog.
Hoy he ido con unas amigas a comer fuera de la ciudad a un sitio al que fuimos hace más o menos un año, hemos hecho casi las mismas cosas que hicimos aquel día, nos lo hemos pasado muy bien y nos hemos reído mucho, comiendo les he planteado la pregunta, ¿Donde estabais hace un año?, ¿Donde estáis ahora?.
De las 4, dos habían tenido grandes cambios en sus vidas, una profesional y la otra sentimental.
Yo ninguno.
Sin duda no me siento igual que hace un año, he crecido mucho en los últimos meses y he avanzado mucho, pero lo cierto es que hace un año estaba donde estoy ahora.
Para un observador externo no he avanzado nada.
En el trabajo el gran cambio que me anunciaron para este curso y que tanto me emocionó, ha sido solo un espejismo, y estoy en el mismo sitio que estaba, conviviendo con los mismos problemas y sin que nada parezca que cambie.
Hace un año estaba superando la ruptura del invierno pasado con mi ex, seguía locamente enamorada de él, y pensaba que era el gran amor de mi vida.
En este año me ha dado tiempo a volver con él, y a darme definitivamente cuenta de que no es para mi, sin embargo, sigo enamorada de él, ¿Donde esta el cambio?.
En cuanto a mi granproyecto, hace un año ya quería sacarlo adelante, y aunque este verano di un gran paso, ahora cada vez lo veo más lejos, y cada vez me culpo más por no llevarlo a cabo, pero cada vez lo veo más inviable, y es que no es algo que dependa solo de mi.
En mis relaciones personales, he aprendido la lección más valiosa: elegir mi soledad por encima de la compañía de gente que no me llena. Pero sigo echando en falta poder tener aquí, en mi capital de provincias, a mis amigos de verdad para compartir risas y planes a diario.
Quizá mirando mi vida desde dentro, haya cosas que han cambiado.
Pero mirando mi vida desde fuera, lo que hago día a día y con quien lo hago, no puedo evitar pensar que estoy exactamente en el mismo sitio.
Y se que la mayoría de la gente a la que le hiciera la pregunta me dirían que sus vidas no han cambiado mucho, que salvo cosas de trabajo, rupturas de pareja o nacimiento de hijos, llega un punto en la vida en el que las cosas no cambian.
Imagino que para la mayoría ese momento se da cuando has encontrado tu lugar.
Y yo, ¿Siento que no lo he encontrado aún y por eso necesito que las cosas cambien?, ¿He entrado en una espiral de crecimiento y tengo la necesidad de seguir avanzando y cambiando, aun sin rumbo?. ¿O simplemente necesito que cambien precisamente aquellas cosas que no dependen de mi?.
Sin duda estas preguntas han sido parte de mi crisis de la última semana.
Él se refería a la actualidad del mundo, pero yo lo lleve al terreno personal, y nos pusimos a hablar de como habian cambiado o no nuestras vidas en el último año, es curioso que entre esos cambios los dos nos mencionamos. Le anuncié que acababa de darme tema para una entrada de mi blog.
Hoy he ido con unas amigas a comer fuera de la ciudad a un sitio al que fuimos hace más o menos un año, hemos hecho casi las mismas cosas que hicimos aquel día, nos lo hemos pasado muy bien y nos hemos reído mucho, comiendo les he planteado la pregunta, ¿Donde estabais hace un año?, ¿Donde estáis ahora?.
De las 4, dos habían tenido grandes cambios en sus vidas, una profesional y la otra sentimental.
Yo ninguno.
Sin duda no me siento igual que hace un año, he crecido mucho en los últimos meses y he avanzado mucho, pero lo cierto es que hace un año estaba donde estoy ahora.
Para un observador externo no he avanzado nada.
En el trabajo el gran cambio que me anunciaron para este curso y que tanto me emocionó, ha sido solo un espejismo, y estoy en el mismo sitio que estaba, conviviendo con los mismos problemas y sin que nada parezca que cambie.
Hace un año estaba superando la ruptura del invierno pasado con mi ex, seguía locamente enamorada de él, y pensaba que era el gran amor de mi vida.
En este año me ha dado tiempo a volver con él, y a darme definitivamente cuenta de que no es para mi, sin embargo, sigo enamorada de él, ¿Donde esta el cambio?.
En cuanto a mi granproyecto, hace un año ya quería sacarlo adelante, y aunque este verano di un gran paso, ahora cada vez lo veo más lejos, y cada vez me culpo más por no llevarlo a cabo, pero cada vez lo veo más inviable, y es que no es algo que dependa solo de mi.
En mis relaciones personales, he aprendido la lección más valiosa: elegir mi soledad por encima de la compañía de gente que no me llena. Pero sigo echando en falta poder tener aquí, en mi capital de provincias, a mis amigos de verdad para compartir risas y planes a diario.
Quizá mirando mi vida desde dentro, haya cosas que han cambiado.
Pero mirando mi vida desde fuera, lo que hago día a día y con quien lo hago, no puedo evitar pensar que estoy exactamente en el mismo sitio.
Y se que la mayoría de la gente a la que le hiciera la pregunta me dirían que sus vidas no han cambiado mucho, que salvo cosas de trabajo, rupturas de pareja o nacimiento de hijos, llega un punto en la vida en el que las cosas no cambian.
Imagino que para la mayoría ese momento se da cuando has encontrado tu lugar.
Y yo, ¿Siento que no lo he encontrado aún y por eso necesito que las cosas cambien?, ¿He entrado en una espiral de crecimiento y tengo la necesidad de seguir avanzando y cambiando, aun sin rumbo?. ¿O simplemente necesito que cambien precisamente aquellas cosas que no dependen de mi?.
Sin duda estas preguntas han sido parte de mi crisis de la última semana.
Etiquetas:
Ex,
Gran proyecto,
Mi colega,
Relaciones,
Yo
lunes, 3 de octubre de 2011
El mapa de los olores de Merluca
Nuestra memoria es un lugar extraño de nuestro ser que generalmente juega con nosotros a su antojo.
Olvida lo que quiere, se empeña en no olvidar lo que no nos conviene, y mientras tanto nos entretiene recordando cosas absurdas.
En nuestras memoria existen un montón de recuerdos que nos evocan cosas, lugares que nos traen recuerdos de la infancia, canciones que nos evocan a un viejo amor, sonidos que nos transportan a momentos del pasado, e infinitas sensaciones más, inapreciables para el resto pero autenticas cajas de pandora para cada uno de nosotros.
Una de las memorias más intensas y evocadoras es la olfativa.
El olor a sopa de cocido hirviendo en el fuego, me recuerda a mi madre y a días de invierno en el pueblo.
El olor de las pinturas infantiles "de dedo", me traslada al colegio, a los primeros días de clase y a mi primera "señorita".
La colonia de Mora del Yves Rocher me trae a la cabeza el inolvidable verano de COU, y la emoción de los 18 años.
La de Jean Paul Gaulthier a una gran amiga y a nuestros días locos de Universitarias.
Be Delicius de DKNY, me trae la paz que siento al tener cerca a una gran compañera de mi alma.
El olor a fruta recién cogida de los árboles, a mis tíos y todo lo que aprendí y compartí con ellos.
¿Y los hombres?, ¡Ay los hombres y sus colonias!.
Tuve un novio a los 19, que solo me duró un verano, pero su olor persiguiéndome por cada rincón de la ciudad me duró muchiiisimo más.
Primergrannovio usaba una colonia, característica, que muchos chicos utilizan y que el año que le dejé un alumno llevaba siempre, y cuando le olía recordaba con nostalgia la sensación de estar a salvo (ya sabéis, por entonces aún buscaba esa sensación fuera de mi).
Pero cuando hoy en mitad de una clase, estaba yo liada explicando y he olido el desodorante CARACTERÍSTICO de mi Ex, he creído morir, ha sido como sentir un Dejá vu.
Cuando he localizado a la alumnA que había decidido dárselo después de la clase de Educación Física he sentido impulsos asesinos, y le he dicho que no volviera a darse ese desodorante para venir a mi clase, que me daba muchísima alergia.
¿La verdad?, lo cierto es que oler a mi ex no me ha puesto triste, ni melancólica, ni nada parecido, pero SU olor me ha evocado su recuerdo y con él......¡¡¡¡¡ lo muchiiiisimo que me ponía ese olor!!!!!
Y no es plan, señores, no es plan de ponerse así de mala en plena clase.
Olvida lo que quiere, se empeña en no olvidar lo que no nos conviene, y mientras tanto nos entretiene recordando cosas absurdas.
En nuestras memoria existen un montón de recuerdos que nos evocan cosas, lugares que nos traen recuerdos de la infancia, canciones que nos evocan a un viejo amor, sonidos que nos transportan a momentos del pasado, e infinitas sensaciones más, inapreciables para el resto pero autenticas cajas de pandora para cada uno de nosotros.
Una de las memorias más intensas y evocadoras es la olfativa.
El olor a sopa de cocido hirviendo en el fuego, me recuerda a mi madre y a días de invierno en el pueblo.
El olor de las pinturas infantiles "de dedo", me traslada al colegio, a los primeros días de clase y a mi primera "señorita".
La colonia de Mora del Yves Rocher me trae a la cabeza el inolvidable verano de COU, y la emoción de los 18 años.
La de Jean Paul Gaulthier a una gran amiga y a nuestros días locos de Universitarias.
Be Delicius de DKNY, me trae la paz que siento al tener cerca a una gran compañera de mi alma.
El olor a fruta recién cogida de los árboles, a mis tíos y todo lo que aprendí y compartí con ellos.
¿Y los hombres?, ¡Ay los hombres y sus colonias!.
Tuve un novio a los 19, que solo me duró un verano, pero su olor persiguiéndome por cada rincón de la ciudad me duró muchiiisimo más.
Primergrannovio usaba una colonia, característica, que muchos chicos utilizan y que el año que le dejé un alumno llevaba siempre, y cuando le olía recordaba con nostalgia la sensación de estar a salvo (ya sabéis, por entonces aún buscaba esa sensación fuera de mi).
Pero cuando hoy en mitad de una clase, estaba yo liada explicando y he olido el desodorante CARACTERÍSTICO de mi Ex, he creído morir, ha sido como sentir un Dejá vu.
Cuando he localizado a la alumnA que había decidido dárselo después de la clase de Educación Física he sentido impulsos asesinos, y le he dicho que no volviera a darse ese desodorante para venir a mi clase, que me daba muchísima alergia.
¿La verdad?, lo cierto es que oler a mi ex no me ha puesto triste, ni melancólica, ni nada parecido, pero SU olor me ha evocado su recuerdo y con él......¡¡¡¡¡ lo muchiiiisimo que me ponía ese olor!!!!!
Y no es plan, señores, no es plan de ponerse así de mala en plena clase.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Amigo especial de imitación
Llevo toda la semana con un montón de cosas de trabajo, al principio siempre pasa, cuando coja el ritmo tendré más tiempo, ¡Espero!.
He estado pensado últimamente sobre algo, a partir de algunas cosas que han ocurrido a mi alrededor:
Esta semana una amiga recibió una buena noticia en el trabajo, nos lo "whatsappeo", y todas al momento le dimos la enhorabuena, esa tarde cuando la vi me contó que el único que le había llamado en el momento para que le explicara los detalles era su "amigo especial", y me confesó que le había hecho una peligrosa ilusión.
Su "amigo especial" es una de esas raras relaciones en las que quedan cada día, se cuentan muchas cosas pero no hay nada físico entre ellos, de hecho él tiene pareja.
Ya os he contado que otra conocida mantiene una extraña relación con su ex, hace dos años que lo dejaron y siguen quedando cada semana, se acuestan juntos, pero no es solo eso, cuando están de bajón se llaman, quedan, hablan, se cuentan sus cosas.
Ayer coincidí con una chica amiga de una amiga, que nos estuvo contando que tiene un "amigo" que va a su casa cada tarde, toman café, hablan de sus cosas y no tienen nada físico, creo que él tiene pareja.
Yo por mi parte, este finde, como todos, he estado con Mi Colega, que me ha llevado a su casa solo para hablar y dormir juntos, porque quería dejarme claro que ante todo me aprecia como amiga, y le apetecía hablar conmigo. y ahí hemos estado hasta que me he cansado de hablar y ya sabéis que los buenos propósitos de los hombres terminan donde empiezan los nuestros. Por supuesto con la conversación de solosomosamigosqueseacuestan, no sentimos nada amoroso ni lo vamos a sentir nunca.
Ante todo esto yo no puedo menos que preguntarme, ¿Que nos ocurre?, somos mujeres solteras, unas más independientes que otras, y unas con más carencias afectivas que otras, sin embargo muchas de esas mujeres solteras tienen ¿tenemos? un "amigo especial", unas se acuestan con el y otras solo comparten con él parte de su día a día.
Y aquí viene la gracia, últimamente esta muy de moda el concepto del follamigo, personas solteras, independientes que de mutuo acuerdo mantienen una relación sexual que les permite a ambos satisfacer sus necesidades físicas con alguien cercano sin necesitad de tener que salir a la "jungla" a buscarlo.
¿Pero que pasa con el resto de las necesidades que una persona tiene?, para las necesidades de afecto, ocio o distracción tenemos familia, amigos y a nosotros mismos, pero ¿que pasa con la necesidad básica y a la vez tan complicada de sentirnos especial para alguien?.
Lo cierto es que muchos, en algún momento echamos en falta esa persona especial a la que llamar en determinados momentos, esa persona que sabemos que está ahi.
El follamigo ya está inventado, aceptadísimo y entendido por todos, pero el "amigo especial de imitación", es una figura que empieza a surgir, que es muy difícil gestionar pues puede confundirse con "unpoconovio" y acarrear disgustos y quebraderos de cabeza.
El problema es muy sencillo, en el sexo podemos marcar hasta donde nos implicamos y avanzamos con la otra persona, pero en el trato diario, en la llamada adecuada o en las palabras precisas en un momento determinado es muy difícil marcar una linea y un "hasta aquí", sin implicarnos cada día un poco más.
¿Que hacer entonces con los amigos especiales de imitación?.Porque tener a alguien que cubre esas necesidades esta bien, pero dejarse llevar y acabar sufriendo por algo que en realidad no es nada es absurdo.
¿Se puede de verdad encontrar la forma de tener un amigo especial de imitación sin terminar cruzando la barrera?
¿Se puede de verdad encontrar la forma de tener un amigo especial de imitación sin terminar cruzando la barrera?
Seguiré reflexionando y observando sobre el tema.....
martes, 13 de septiembre de 2011
¡He encontrado a mi hombre ideal!
Desde que escribí la última entrada llevo dándole vueltas a la cabeza sobre el tema de la pareja ideal, además vuestros comentarios me han hecho pensar en si realmente hay que tener en cuenta todo ese rollo de las compatibilidades a la hora de abrir tu corazón a alguien.
Ayer ocurrió algo, por circunstancias extrañas tuve ante mi una foto de Mi ex, una foto suya de cuando le conocí, del principio de todo, cuando no éramos nada,cuando me volvió loca y cambie el rumbo de mi vida por ser fiel a mi misma, a mis sentimientos.
Lo cierto es que no me sentí triste, ni melancólica, ni nostálgica, una sonrisa se dibujo en mi cara al recordar aquellos momentos, al recordar esa emoción de enamorarte locamente de alguien.
Y entonces lo vi claro, entonces me di cuenta de que todo esto de las compatibilidades, de tener claro que tipo de hombre te gusta, de proteger tu corazón para no sufrir......todo esto NO ES PARA MI!, nunca he sido así, ¿Que sentido tiene el amor cuando tiene medida?, las relaciones tienen que hacerte vibrar no ser una lista de compatibilidades.
Claro que hay que ser realista y entender que no solo de amor vive una pareja, sino también del día a día que ambos se construyen, por eso he aprendido aquello que ya no estoy dispuesta a soportar.
Pero el momento de fijarte en alguien, el enamorarse locamente y sin sentido...eso es lo mejor del mundo!!, y no estoy dispuesta a renunciar a ello en pro de una lista de defectos y virtudes que cotejar.
Creo que al fin he descubierto como debe ser mi hombre ideal, ¡aquel que me vuelva loca de amor!.
Si, lo se, yo también me he dado cuenta, todo esto que estoy pensando solo puede ser fruto de una cosa, de alguna manera extraña, y sin saber muy bien por qué un trocito de mi impermeable ha comenzado a romperse...¡adelante!
Ayer ocurrió algo, por circunstancias extrañas tuve ante mi una foto de Mi ex, una foto suya de cuando le conocí, del principio de todo, cuando no éramos nada,cuando me volvió loca y cambie el rumbo de mi vida por ser fiel a mi misma, a mis sentimientos.
Lo cierto es que no me sentí triste, ni melancólica, ni nostálgica, una sonrisa se dibujo en mi cara al recordar aquellos momentos, al recordar esa emoción de enamorarte locamente de alguien.
Y entonces lo vi claro, entonces me di cuenta de que todo esto de las compatibilidades, de tener claro que tipo de hombre te gusta, de proteger tu corazón para no sufrir......todo esto NO ES PARA MI!, nunca he sido así, ¿Que sentido tiene el amor cuando tiene medida?, las relaciones tienen que hacerte vibrar no ser una lista de compatibilidades.
Claro que hay que ser realista y entender que no solo de amor vive una pareja, sino también del día a día que ambos se construyen, por eso he aprendido aquello que ya no estoy dispuesta a soportar.
Pero el momento de fijarte en alguien, el enamorarse locamente y sin sentido...eso es lo mejor del mundo!!, y no estoy dispuesta a renunciar a ello en pro de una lista de defectos y virtudes que cotejar.
Creo que al fin he descubierto como debe ser mi hombre ideal, ¡aquel que me vuelva loca de amor!.
Si, lo se, yo también me he dado cuenta, todo esto que estoy pensando solo puede ser fruto de una cosa, de alguna manera extraña, y sin saber muy bien por qué un trocito de mi impermeable ha comenzado a romperse...¡adelante!
lunes, 12 de septiembre de 2011
Mi pareja ideal
Esta mañana. como muchos Domingos ultimamente, me he despertado en casa de Mi colega.
Y, como siempre que nos despertamos juntos, nos hemos puesto a hablar (ya sabéis, de colegas), nuestras conversaciones duran horas y horas y van desde politica a sentimientos, pasando siempre por el manido tema de las relaciones de pareja.
Mi colega dice tener claro cual es su tipo de mujer ideal, y lo tiene claro hasta en los más mínimos detalles, no hablo de físico sino de forma ser y costumbres. Yo, sin embargo, le decía que no tengo un hombre ideal tan pormenorizado como él, que me dejo llevar y así acabo.
Esto me ha hecho reflexionar sobre algo que llevo un tiempo pensando, ¿Tengo yo un tipo de hombre ideal?.
Primergrannovio era callado, amable, entregado, servicial, dependiente, tremendamente detallista,tranquilo, sin iniciativa.
Mi Ex era orgulloso, inteligente, egoista, introvertido, celoso, culto, creativo, apasionado, buen conversador, triste.
Si, eran el yin y el yan, creo que lo único que tenían en común es que ambos son inteligentes y buenas personas, y que con ambos en algún momento senti que mi alma conectaba.
De mis relaciones pasadas he aprendido a saber lo que no quiero en un hombre, también de ellos he sacado algunas de las cualidades que creo que si me complementan.(Tengo 31 años y soy soltera)
Pero no me refiero a las cualidades que debe tener un hombre en una relación, sino a aquellas características que hacen que en una reunión con mucha gente te fijes en un solo chico de los presentes, no se si tengo un prototipo de hombre en esos casos.
He pensado en ello últimamente porque no consigo fijarme en nadie, no consigo que nadie me despierte curiosidad o me haga soñar aunque sea un poquito, y he llegado a estas conclusiones:
Y sin embargo, y aquí viene la controversia. ¿Hasta que punto hay que tener inteligencia emocional a la hora de conocer a alguien?, si tenemos claras nuestras compatibilidades e incompatibilidades en temas de pareja, ¿Hay que seguirlas como un guion perfecto o merece la pena saltárselas cuando nos da un vuelco el corazón?.
Yo siempre he defendido que hay que dejarse llevar y si salta la chispa cerrar los ojos y volverse loco, pero lo cierto es que con la experiencia y los años la vida nos va diciendo que de algunas locuras de amor lo único que vamos a sacar son lágrimas.
Siempre pensé que el amor era lo principal en una pareja, pero después de haber vivido en una relación en la que teníamos mucho amor, pero cero compatibilidad, empiezo a pensar que Mi colega tiene razón y a lo mejor es bueno sacar la lista de compatibilidades nada más conocer a alguien y dejarnos de bobadas.
De momento seguiré pensándolo, porque como ya he dicho hace tiempo que nadie me despierta la curiosidad, y por el momento esta bien así.
Y, como siempre que nos despertamos juntos, nos hemos puesto a hablar (ya sabéis, de colegas), nuestras conversaciones duran horas y horas y van desde politica a sentimientos, pasando siempre por el manido tema de las relaciones de pareja.
Mi colega dice tener claro cual es su tipo de mujer ideal, y lo tiene claro hasta en los más mínimos detalles, no hablo de físico sino de forma ser y costumbres. Yo, sin embargo, le decía que no tengo un hombre ideal tan pormenorizado como él, que me dejo llevar y así acabo.
Esto me ha hecho reflexionar sobre algo que llevo un tiempo pensando, ¿Tengo yo un tipo de hombre ideal?.
Primergrannovio era callado, amable, entregado, servicial, dependiente, tremendamente detallista,tranquilo, sin iniciativa.
Mi Ex era orgulloso, inteligente, egoista, introvertido, celoso, culto, creativo, apasionado, buen conversador, triste.
Si, eran el yin y el yan, creo que lo único que tenían en común es que ambos son inteligentes y buenas personas, y que con ambos en algún momento senti que mi alma conectaba.
De mis relaciones pasadas he aprendido a saber lo que no quiero en un hombre, también de ellos he sacado algunas de las cualidades que creo que si me complementan.(Tengo 31 años y soy soltera)
Pero no me refiero a las cualidades que debe tener un hombre en una relación, sino a aquellas características que hacen que en una reunión con mucha gente te fijes en un solo chico de los presentes, no se si tengo un prototipo de hombre en esos casos.
He pensado en ello últimamente porque no consigo fijarme en nadie, no consigo que nadie me despierte curiosidad o me haga soñar aunque sea un poquito, y he llegado a estas conclusiones:
- En principio me fijo en chicos callados, y no porque yo lo sea, sino porque tras su silencio presupongo inteligencia y vida interior.
- Me gusta que tengan sentido del humor, no graciosos ni chistosos, sentido del humor, los que me hacen reír de forma inteligente
- No me gustan los que desde el principio sabes que estan ligando contigo, los que te piden el tlf a la primera, o el dia siguiente de conocerte te añaden a alguna red social, prefiero los que tienen algo de misterio y no son obvios.
- Me gusta los que me discuten o me llevan la contraria y consiguen que me pique, cosa que por otro lado hago con facilidad.
- No soporto a los que intentan impresionarme con el modo-padre protector, o con su dinero o posición social, estos directamente de dan alergia y no les hablo más.
- Me interesan si consigo tener una conversación con ellos sobre algo, pero una conversación interesante sobre algún tema que me haga pensar después, no las chorradas que se dicen para ligarse a una chica.
Y sin embargo, y aquí viene la controversia. ¿Hasta que punto hay que tener inteligencia emocional a la hora de conocer a alguien?, si tenemos claras nuestras compatibilidades e incompatibilidades en temas de pareja, ¿Hay que seguirlas como un guion perfecto o merece la pena saltárselas cuando nos da un vuelco el corazón?.
Yo siempre he defendido que hay que dejarse llevar y si salta la chispa cerrar los ojos y volverse loco, pero lo cierto es que con la experiencia y los años la vida nos va diciendo que de algunas locuras de amor lo único que vamos a sacar son lágrimas.
Siempre pensé que el amor era lo principal en una pareja, pero después de haber vivido en una relación en la que teníamos mucho amor, pero cero compatibilidad, empiezo a pensar que Mi colega tiene razón y a lo mejor es bueno sacar la lista de compatibilidades nada más conocer a alguien y dejarnos de bobadas.
De momento seguiré pensándolo, porque como ya he dicho hace tiempo que nadie me despierta la curiosidad, y por el momento esta bien así.
lunes, 22 de agosto de 2011
No he nacido para ser princesa
Hoy en la Playa he visto a dos niños jugar, eran hermanos, un niño y una niña, el niño era el mayor.
La niña, a penas un bebe, ha encontrado la máxima diversión de la tarde en tirarle arena por encima de la cabeza a su hermano que estaba haciendo un castillo y que ha continuado con su tarea aguantando estoicamente el incordio arenil de su preciosa hermana.
Siempre se ha dicho que las niñas son mas espabiladas que los niños, y eso se ve claro en una casa donde hay varios niños y también en los colegios, las niñas suelen llevar la "voz cantante", manejan la situación y los niños las secundan.
Esta tarde en la playa me he puesto a pensar,¿Cuando cambia esta situación?, ¿En que momento de nuestro crecimiento perdemos esa capacidad de hacer que nuestros congéneres secunden todas nuestras ideas?, ¿En que momento dejamos de ser esas pequeñas brujillas que consiguen que se haga todo lo que ellas quieran y nos convertimos en idiotas absurdas que lloran y se sienten destrozadas por que el que creen que es el hombre de su vida no esta junto a ellas?.
Inevitablemente me he puesto a pensar en mi propia vida, y me he dado cuenta de que en realidad yo he tenido uno de esos hombres a mi lado, uno de esos que secundaba todas mis ideas, adoraba todo lo que yo era y hacia, y se sentía el hombre mas afortunado del mundo al tenerme cerca.
¿Y sabéis que hice?. Le deje. Y me enamore locamente del que ahora es mi ex, un hombre inseguro que nunca llego a amarme en todo mi ser, pero que por primera vez puso "peros" a mi vida y cuestiono mis decisiones, haciéndome pensar y crecer al mismo tiempo.
E inevitablemente me he dado cuenta de que por mucho que soñemos de niñas, no todas nacemos para ser princesas, o esas "pequeñas brujillas" que hacen que un hombre haga todo lo que ellas quieran.
Creo que yo no sirvo para ninguna de las dos cosas, no quiero ser la delicada princesa de nadie, ni quiero manejar a nadie. Quiero que me valoren y me amen como soy, pero también que me cuestionen cuando yerre.
Ay Dios!, si es que cada día me hago mas mayor y mas complicada...
La niña, a penas un bebe, ha encontrado la máxima diversión de la tarde en tirarle arena por encima de la cabeza a su hermano que estaba haciendo un castillo y que ha continuado con su tarea aguantando estoicamente el incordio arenil de su preciosa hermana.
Siempre se ha dicho que las niñas son mas espabiladas que los niños, y eso se ve claro en una casa donde hay varios niños y también en los colegios, las niñas suelen llevar la "voz cantante", manejan la situación y los niños las secundan.
Esta tarde en la playa me he puesto a pensar,¿Cuando cambia esta situación?, ¿En que momento de nuestro crecimiento perdemos esa capacidad de hacer que nuestros congéneres secunden todas nuestras ideas?, ¿En que momento dejamos de ser esas pequeñas brujillas que consiguen que se haga todo lo que ellas quieran y nos convertimos en idiotas absurdas que lloran y se sienten destrozadas por que el que creen que es el hombre de su vida no esta junto a ellas?.
Inevitablemente me he puesto a pensar en mi propia vida, y me he dado cuenta de que en realidad yo he tenido uno de esos hombres a mi lado, uno de esos que secundaba todas mis ideas, adoraba todo lo que yo era y hacia, y se sentía el hombre mas afortunado del mundo al tenerme cerca.
¿Y sabéis que hice?. Le deje. Y me enamore locamente del que ahora es mi ex, un hombre inseguro que nunca llego a amarme en todo mi ser, pero que por primera vez puso "peros" a mi vida y cuestiono mis decisiones, haciéndome pensar y crecer al mismo tiempo.
E inevitablemente me he dado cuenta de que por mucho que soñemos de niñas, no todas nacemos para ser princesas, o esas "pequeñas brujillas" que hacen que un hombre haga todo lo que ellas quieran.
Creo que yo no sirvo para ninguna de las dos cosas, no quiero ser la delicada princesa de nadie, ni quiero manejar a nadie. Quiero que me valoren y me amen como soy, pero también que me cuestionen cuando yerre.
Ay Dios!, si es que cada día me hago mas mayor y mas complicada...
martes, 9 de agosto de 2011
No se decir NO
Hoy tengo la noche horrible.
Yo no se si soy la única persona del mundo a la que le pasa, o tal vez la más gilipollas, pero no se DECIR NO.
Cuando alguien me propone algo o me pide algo, por principio, no me atrevo a decir que no, y al final me veo envuelta en planes que no me motivan nada o como ahora teniendo que decir no a ultima hora porque la situacion se ha salido de madre y si nunca vi claro el plan que me habían propuesto ahora si que no me apetece nada en absoluto.
Y soy consciente de que un NO a última hora es de cobardes y por ello me acabo sintiendo más culpable aun.
Pero es que es muy difícil decir un no a alguien que no quiere escucharlo y te presiona para que no se lo digas porque no sabe ponerse en tu lugar y entender tus motivaciones.
Lo peor es que yo soy todo lo contrario, ya os dije que lo de empatizar se me daba bien,yo entiendo a todo el mundo, entiendo todos los planes de la gente, entiendo que los demás antepongan otras cosas de su vida a mi, generalmente no me molesta, y cuando la situación es muy obvia y me dejan muy tirada, miro desde fuera las cosas buenas que esa persona me aporta, y siempre termina pesando más el cariño que le tengo y se me pasa, ¡si es que soy una sentimental!, asi me va....
Lo más grave es que me estoy dando cuenta de que al final a las únicas personas a las que les digo que no es a aquellas a las que siento mas cerca, a mi familia y a mis amigos del alma, a esos que se cuentan con los dedos de una mano. Entiendo que es porque son con los que más comoda me siento y más me atrevo a ser yo misma.
Llevando esto a mi última relación me doy cuenta de que al final tampoco me atrevía a decir no.
Desde luego es una prueba como otra cualquiera de la autenticidad de una relación, podría utilizar el NO como testigo de control para ver si una relación marcha y si no salir corriendo.
Pero no lo voy a hacer, si me estoy construyendo a mi misma lo haré bien y desde hoy me voy a proponer aprender a decir que no a aquello que no me motive o que no vea claro desde un principio a riesgo de perder gente por el camino.
Me doy un poco de miedo porque la ultima vez que me propuse lo de desprochar botones del impermeable ya veis como acabé.
Como me tome tan en serio lo del NO se lo puedo terminar diciendo hasta a las ancianitas que me piden que les abra la puerta del portal cuando vienen con las bolsas del super, miedo me doy...
Yo no se si soy la única persona del mundo a la que le pasa, o tal vez la más gilipollas, pero no se DECIR NO.
Cuando alguien me propone algo o me pide algo, por principio, no me atrevo a decir que no, y al final me veo envuelta en planes que no me motivan nada o como ahora teniendo que decir no a ultima hora porque la situacion se ha salido de madre y si nunca vi claro el plan que me habían propuesto ahora si que no me apetece nada en absoluto.
Y soy consciente de que un NO a última hora es de cobardes y por ello me acabo sintiendo más culpable aun.
Pero es que es muy difícil decir un no a alguien que no quiere escucharlo y te presiona para que no se lo digas porque no sabe ponerse en tu lugar y entender tus motivaciones.
Lo peor es que yo soy todo lo contrario, ya os dije que lo de empatizar se me daba bien,yo entiendo a todo el mundo, entiendo todos los planes de la gente, entiendo que los demás antepongan otras cosas de su vida a mi, generalmente no me molesta, y cuando la situación es muy obvia y me dejan muy tirada, miro desde fuera las cosas buenas que esa persona me aporta, y siempre termina pesando más el cariño que le tengo y se me pasa, ¡si es que soy una sentimental!, asi me va....
Lo más grave es que me estoy dando cuenta de que al final a las únicas personas a las que les digo que no es a aquellas a las que siento mas cerca, a mi familia y a mis amigos del alma, a esos que se cuentan con los dedos de una mano. Entiendo que es porque son con los que más comoda me siento y más me atrevo a ser yo misma.
Llevando esto a mi última relación me doy cuenta de que al final tampoco me atrevía a decir no.
Desde luego es una prueba como otra cualquiera de la autenticidad de una relación, podría utilizar el NO como testigo de control para ver si una relación marcha y si no salir corriendo.
Pero no lo voy a hacer, si me estoy construyendo a mi misma lo haré bien y desde hoy me voy a proponer aprender a decir que no a aquello que no me motive o que no vea claro desde un principio a riesgo de perder gente por el camino.
Me doy un poco de miedo porque la ultima vez que me propuse lo de desprochar botones del impermeable ya veis como acabé.
Como me tome tan en serio lo del NO se lo puedo terminar diciendo hasta a las ancianitas que me piden que les abra la puerta del portal cuando vienen con las bolsas del super, miedo me doy...
jueves, 21 de julio de 2011
La singular cicatriz de mi pie
Hace unos años me hice una terrible herida en un pie,me dieron algunos puntos, de ella conservo una singular cicatriz.
Cuando me hice la herida, me ocurrió algo curioso, al principio, cuando mire mi pie y vi el suelo de mi casa cubierto de sangre, me asuste mucho, claro, pero no sentí ningún dolor. No fue hasta un buen rato después cuando empecé a sentirlo, y vaya que lo sentí.
Siempre pensé que el dolor de mi pie fue de reacción lenta.
Supongo que en los últimos días me ha pasado lo mismo.
Ayer se cumplieron 15 días desde el final.
Las últimas semanas la relación fue tan asfixiante, que cuando por fin sentí que se acababa me sentí liberada, y deje que la sangre fluyera de mi herida, libremente, sin nada que la aprisionara, y sin sentir dolor.
No ha sido hasta un tiempo después cuando he comenzado a sentirlo, por eso estos últimos días he vuelto a llorar, y a extrañarle.
No es un dolor desgarrador, de esos que no te dejan avanzar, ese ya lo sentí durante meses,es simplemente dolor, nostalgia.
A veces , como la otra noche, echo de menos esa persona que en algunos momentos si llego a estar cerca de mi alma, y le recuerdo.
A veces vienen a mi cabeza momentos buenos de estos casi dos años, y sin más, siento pena, no echo de menos lo que tenía con él, ni siquiera lo que nunca tuvimos y yo siempre deseé, simplemente le recuerdo, nos recuerdo.
Pero este dolor no me asusta, no se apodera de mi, ni me hace mover un ápice aquello que quiero y pienso para mi vida, simplemente dejo que fluya, como la sangre en la herida de mi pie, convencida de que tiene que ser así, y de que con el tiempo, al igual que en mi pie, de todo esto solo quedará una singular cicatriz.
Cuando me hice la herida, me ocurrió algo curioso, al principio, cuando mire mi pie y vi el suelo de mi casa cubierto de sangre, me asuste mucho, claro, pero no sentí ningún dolor. No fue hasta un buen rato después cuando empecé a sentirlo, y vaya que lo sentí.
Siempre pensé que el dolor de mi pie fue de reacción lenta.
Supongo que en los últimos días me ha pasado lo mismo.
Ayer se cumplieron 15 días desde el final.
Las últimas semanas la relación fue tan asfixiante, que cuando por fin sentí que se acababa me sentí liberada, y deje que la sangre fluyera de mi herida, libremente, sin nada que la aprisionara, y sin sentir dolor.
No ha sido hasta un tiempo después cuando he comenzado a sentirlo, por eso estos últimos días he vuelto a llorar, y a extrañarle.
No es un dolor desgarrador, de esos que no te dejan avanzar, ese ya lo sentí durante meses,es simplemente dolor, nostalgia.
A veces , como la otra noche, echo de menos esa persona que en algunos momentos si llego a estar cerca de mi alma, y le recuerdo.
A veces vienen a mi cabeza momentos buenos de estos casi dos años, y sin más, siento pena, no echo de menos lo que tenía con él, ni siquiera lo que nunca tuvimos y yo siempre deseé, simplemente le recuerdo, nos recuerdo.
Pero este dolor no me asusta, no se apodera de mi, ni me hace mover un ápice aquello que quiero y pienso para mi vida, simplemente dejo que fluya, como la sangre en la herida de mi pie, convencida de que tiene que ser así, y de que con el tiempo, al igual que en mi pie, de todo esto solo quedará una singular cicatriz.
miércoles, 13 de julio de 2011
Distintos tipos de rupturas
Ayer me puse a leer casi entero el blog de aguamarina, una chica que nos cuenta en su blog los pasos que va dando desde que lo deja con su novio hasta ahora, y lleva ya más de 6 meses.Me encanta leerla porque en muchas de las cosas te vas sintiendo identificada.
Al leerla he llegado incluso a angustiarme recordando exactamente las mismas sensaciones de las que ella habla, la empatía ha sido tal que hubo un momento en que deje de leer porque me estaba poniendo muy muy triste.
Y me he puesto a pensar en las distintas formas de terminar una relación.Y sobretodo, en una pregunta que durante mucho tiempo ha rondado por mi mente: ¿Cuando se rompe el cordón umbilical?,¿Cuando se deja se sufrir?
En mi vida solo he terminado 3 relaciones, las dos ultimas con el mismo hombre.
Me dejo en octubre y tuve una ruptura de manual, de las de no parar de llorar, de sentir la angustia de que tu vida no tiene sentido, y de seguir sintiendo cada día que es ÉL el hombre de tu vida,levantarte por la mañana y pensar solo en el,escuchar cada canción y pensar solo en él, a esto no ayudaba nada el hecho de trabajar juntos y tener que verle casi a diario.
Como ya os contaba en otro post yo añoraba más lo que esperaba que fuese que lo que realmente era.
Así estuve 6 meses, 6 meses de soltera en los que centré mis energías en no estar nunca sola, salí un montón con mis amigas, conocí a otras muchas, me compre mucha ropa y por supuesto también tuve citas y líos extraños de los que, en su mayoría, solo guardo lasonrisa carcajada que me produce el recordarlos.
Y llego un momento en que me di cuenta de que todo eso no me servía, de que no era yo, de que a mi vida le faltaba el punto de trascendencia que siempre ha teniendo y no estaba viviendo, y sentí que en parte me había equivocado en mi forma de afrontar la ruptura que quizá debería haberme encerrado mas en mi misma para buscarme a mi, realmente a mi.
Y entonces volví con él.
Y hace una semana me volvió a dejar, y aquí viene mi gran sorpresa: lo llevo bien, como ya he dicho no me bastaba con lo que él me daba, con lo que teníamos juntos y en parte me siento liberada.
Es gracioso, pero si no hubiera vuelto con el, hoy estaría mucho peor, y seguiría pensando que el era ÉL,creo que volver con él y no sentirme completa fue mi forma de romper el cordón umbilical.
Recuerdo eternas conversaciones de teléfono con mi mejor amiga en las que, entre sollozos, no paraba de preguntarle, ¿Hasta cuándo?, ¿Hasta cuándo va a durar este dolor?, no sabia que la solución era volver con él.
Y ahora me doy cuenta de que la forma de afrontar la primera ruptura fue perfecta para mi, porque era exactamente lo que necesitaba, me perdí un poco en un mundo banal, para encontrarme a mi misma, y para saber que es realmente lo que quiero en la vida, lo que me hace estar feliz y tranquila.
Al leerla he llegado incluso a angustiarme recordando exactamente las mismas sensaciones de las que ella habla, la empatía ha sido tal que hubo un momento en que deje de leer porque me estaba poniendo muy muy triste.
Y me he puesto a pensar en las distintas formas de terminar una relación.Y sobretodo, en una pregunta que durante mucho tiempo ha rondado por mi mente: ¿Cuando se rompe el cordón umbilical?,¿Cuando se deja se sufrir?
En mi vida solo he terminado 3 relaciones, las dos ultimas con el mismo hombre.
Me dejo en octubre y tuve una ruptura de manual, de las de no parar de llorar, de sentir la angustia de que tu vida no tiene sentido, y de seguir sintiendo cada día que es ÉL el hombre de tu vida,levantarte por la mañana y pensar solo en el,escuchar cada canción y pensar solo en él, a esto no ayudaba nada el hecho de trabajar juntos y tener que verle casi a diario.
Como ya os contaba en otro post yo añoraba más lo que esperaba que fuese que lo que realmente era.
Así estuve 6 meses, 6 meses de soltera en los que centré mis energías en no estar nunca sola, salí un montón con mis amigas, conocí a otras muchas, me compre mucha ropa y por supuesto también tuve citas y líos extraños de los que, en su mayoría, solo guardo la
Y llego un momento en que me di cuenta de que todo eso no me servía, de que no era yo, de que a mi vida le faltaba el punto de trascendencia que siempre ha teniendo y no estaba viviendo, y sentí que en parte me había equivocado en mi forma de afrontar la ruptura que quizá debería haberme encerrado mas en mi misma para buscarme a mi, realmente a mi.
Y entonces volví con él.
Y hace una semana me volvió a dejar, y aquí viene mi gran sorpresa: lo llevo bien, como ya he dicho no me bastaba con lo que él me daba, con lo que teníamos juntos y en parte me siento liberada.
Es gracioso, pero si no hubiera vuelto con el, hoy estaría mucho peor, y seguiría pensando que el era ÉL,creo que volver con él y no sentirme completa fue mi forma de romper el cordón umbilical.
Recuerdo eternas conversaciones de teléfono con mi mejor amiga en las que, entre sollozos, no paraba de preguntarle, ¿Hasta cuándo?, ¿Hasta cuándo va a durar este dolor?, no sabia que la solución era volver con él.
Y ahora me doy cuenta de que la forma de afrontar la primera ruptura fue perfecta para mi, porque era exactamente lo que necesitaba, me perdí un poco en un mundo banal, para encontrarme a mi misma, y para saber que es realmente lo que quiero en la vida, lo que me hace estar feliz y tranquila.
martes, 12 de julio de 2011
Relaciones Platónicas
Hoy una amiga nos estaba hablando del chico del que esta enamorada colgada desde hace dos años, y nos contaba sus dudas sobre si al final él le hiciera caso, quizá se daría cuenta de que no es para tanto y se sentiría decepcionada.
Efectivamente se trata de un amor platónico, idealizado, que probablemente nada tiene que ver con la realidad, y que si algún día llegara a materializarse podría ser un desastre total.
De camino a casa no he podido evitar pensar en mí, en como he pasado 5 terribles meses intentando olvidarme de él sin conseguirlo y como ahora en menos de una semana, ya no le siento pegado a mi alma.
Y me han venido a los oídos los versos del maestro Sabina "No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió". Y me he dado cuenta de que durante esos 5 terribles meses añoraba lo que no había sucedido, añoraba lo bueno que el me daba, sin ver que eso no era todo,sin verle a él en realidad, sin sentir en plenitud como era él, y sobretodo, como éramos juntos.
Volví con él con la esperanza de que haciendo las cosas de otra manera todo podría ser distinto, y eso que yo añoraba podría al fin suceder.
Y sucedió,pero fue breve y efímero, de alguna manera y de alguna forma, las cosas volvieron a ser como antes, como siempre, y ya no había nada que añorar, porque la realidad era la evidencia mas extrema de que aquello no funcionaba, y yo ya no era la misma, algo en mi había cambiado y me había hecho darme cuenta de lo que realmente quería ,y simplemente me desenamore desencanté.
Por eso ahora todo es distinto, ahora cuando siento nostalgia o añoranza, se que añoro las cosas buenas que me daba, que por supuesto las tiene.
Pero ahora se que con eso no me basta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
